Receta de pollo al horno con vinagre de vino

El pollo al horno con vinagre de vino es una receta sencilla, muy rentable y muy demandada en hostelería. El vinagre de vino marca la diferencia en el marinado, aportando un toque ácido limpio que tierna la carne y le da un aroma muy agradable.

Ingredientes

Para 4 personas:

  • 1 pollo entero troceado o 8 muslos/papadas.

  • 100 ml de aceite de oliva virgen extra.

  • 50 ml de vinagre de vino.

  • 4 dientes de ajo picados.

  • 1 cucharadita de pimentón.

  • 1 cucharadita de orégano o tomillo.

  • Sal y pimienta negra al gusto.

  • Opcional: 1 cucharadita de azúcar o miel para equilibrar el ácido.

Elaboración paso a paso

  1. En un bol grande, mezcla el aceite, el vinagre de vino, el ajo, el pimentón, el orégano y la pimienta.

  2. Añade sal y, si quieres, un poco de azúcar para suavizar el punto de acidez.

  3. Incorpora el pollo y remuévelo bien hasta que quede cubierto por la mezcla.

  4. Tapado, deja marinar en nevera al menos 1 hora, o mejor de un día para otro.

  5. Precalienta el horno a 180-200 ºC.

  6. Coloca el pollo en una bandeja, vertiendo encima el resto de la marinada.

  7. Hornea 30-40 minutos, removiendo a mitad de tiempo, hasta que el pollo esté bien dorado y la carne esté bien cocida.

  8. Si quieres más brillo, puedes pincelar con un poco de marinada en los últimos minutos.

Presentación

Sirve el pollo en una bandeja grande o en platos individuales, acompañado de patatas al horno, patatas fritas o una ensalada. Si quieres un acabado más atractivo, espolvorea un poco de hierbas frescas por encima.

Consejos prácticos

  • Si usas pechugas, vigila el tiempo para evitar que queden secas.

  • El vinagre de vino ayuda a que la piel se quede más crujiente si se hornea bien.

  • Puedes aprovechar el jugo de la bandeja para servirlo como acompañamiento ligero.

Variaciones

  • Sustituye el pollo por muslos de pollo o pescado para una versión más ligera.

  • Añade un poco de salsa de tomate a la marinada para un perfil más intenso.

  • Si quieres un toque más dulce, añade un poco más de miel o azúcar.