Mousse de leche condensada

Ingrediente estrella para los muy golosos, la leche condensada es la protagonista de esta mousse de sabor suave y con el punto justo de dulzor.

La leche condensada por sí sola es apta casi únicamente para paladares de lo más golosones. Pero combinada con los otros ingredientes que forman parte de esta receta, nos regala un postre delicioso que, al contrario de lo que podría parecer, no es nada empalagoso.

Información de la receta

  • Tiempo de preparación: 15 minutos
  • Tiempo total: 45 minutos
  • Raciones: 6
  • Categoría: postres
  • Tipo de cocina: francesa
  • Calorías: 230 kcal por ración

Ingredientes de la mousse de leche condensada para 6 personas

  • 200 g de leche condensada GP
  • 150 ml de nata para montar (m.g. 35%)
  • 50 g de crème fraîche
  • 2 claras de huevo
  • 1 pellizco de sal
  • Cacao en polvo

Cómo hacer la mousse de leche condensada

En primer lugar tenemos que mezclar y, con un robot o con un batidor de varillas, batir la nata con la crème fraîche hasta que veamos que ya la tenemos montada.

Ahora tenemos que añadir la leche condensada a la nata montada.

Con una espátula y suavidad mezclamos con movimientos envolventes hasta que tengamos una crema homogénea.

Reservamos en la nevera mientras ponemos en un bol las claras con un pellizco de sal para montarlas a punto de nieve. Hay que tener cuidado al romper los huevos, ya que la clara se vuelve muy ‘señorita’ a la hora de montarla y si por algún motivo se llegase a mezclar con la yema, aunque fuese casi imperceptible, no lograremos nuestro objetivo.

Una vez tengamos montadas las claras, recuperamos de la nevera la crema que habíamos reservado y la añadimos poco a poco, removiendo con una espátula con mucha suavidad y con movimientos envolventes.

Cuando esté completamente mezclado, repartimos la mousse en copas o vasitos y dejamos en la nevera por lo menos durante media hora.

Servimos tal cual o bien con un poco de cacao espolvoreado por encima.

Resumen fácil de preparación

  1. Pesar y preparar todos los ingredientes
  2. Montar la nata con la crème fraîche
  3. Mezclar con la leche condensada y reservar en nevera
  4. Montar las claras a punto de nieve con un pellizco de sal
  5. Añadir la crema reservada a las claras montadas y remover con una espátula, con movimientos suaves y envolventes
  6. Repartir en vasitos y enfriar por media hora
  7. Servir, si se desea, con cacao espolvoreado por encima

Fuente: https://www.bonviveur.es/